—Jena, —entro como un huracán, al ver el florar obsequio se paralizo un paso dentro de la puerta. La sonrisa en su rostro por las flores no se comparaba con su fracaso de aquel día, ese día solo recibió, enfado, llanto y dudas.
Y bueno casi estuvo a punto de consumar su matrimonio.
—¡Flores!, ¿quién le ha traído flores a mí esposa?
—Tal parece que no ha sido usted. —no eran importantes, así que las coloco a un lado sobre el buró —Las trajo el doctor Adam McAllen es un gran amigo de la univers