No necesitaba de la autorización de nadie; ¿esperar mientras ellos actuaban como los héroes?, le pedían un imposible la angustia corría por sus venas con una fuerza destructiva, los pensamiento pesimistas la volverían loca.
Bryan tenía todo el tiempo y distancia ganado, para esta hora seguramente ya estarían en su territorio, alejando cada vez más a su hijo, su corazón iba a reventar de dolor, su mente perturbada no recordaba en qué dirección habia ido, ni si estaba siguiendo un rastro certero,