Edmundo gruño de dolor al entrar en su casa, la profunda mordida en el brazo estaba empeorando, la sangre dejaba una capa recubriendo su piel, las heridas que Bryan provocó parecían una picadura venenosa, la carne se estaba poniendo negra, la venas saltando gruesas y duras, y un dolor que aumentaba y caminaba ascendiendo por el brazo.
Al verlo Camila se cubrió la boca, le dio repulsión ver a su pareja infectado de algo desconocido.
—Edmundo, ¿qué sucedió? —Corrió, frenándose a un paso, temió qu