Capítulo 92: Atrápenlas.
★Tres meses después.
Tete sacudió a Celeste con delicadeza, como si despertara a una princesa dormida en un cuento de hadas.
— Despierta, bella durmiente.
Celeste respondió entre bostezos, su voz cargada de somnolencia y su rostro iluminado por una sonrisa.
—Hermana, apenas pude dormir, mi panza pesa mucho.
Con ternura, Tete acarició el vientre de Celeste, sintiendo el suave movimiento del bebé que crecía dentro de ella, como si estuviera saludando a su tía desde el útero.
—Hola, pequeñín, aquí