Capítulo 93: Lo haremos juntos.
Celeste miró por el espejo retrovisor con temor palpable reflejado en sus ojos.
—Tete, nos van a alcanzar, vienen muy cerca —advirtió con voz entrecortada.
Tete asintió, tratando de mantener la calma en medio del caos.
—Sí. Respira profundo y agárrate bien —aconsejó, tratando de infundir un poco de tranquilidad.
El estruendo de metal contra metal resonó en el aire cuando el auto que venía detrás los golpeó bruscamente.
—¡Ay! —exclamó Celeste, llevándose una mano al vientre con gesto preocupado.