Mundo ficciónIniciar sesiónWilson se fue a casa de Tete al saber que no había nadie entró sin llamar a la puerta, al entrar en la habitación, se encontró con Tete durmiendo tranquilamente. El sereno ambiente lo impulsó a acercarse a ella con ternura.
—Qué linda estás —murmuró Wilson mientras observaba su rostro apacible.Con delicadeza, Wilson acarició el vientre de Tete, sintiendo una mezcla de emoción y paz.—Ustedes también son muy lindos —susurró, refiriéndose a Tete y a los bebés que esp






