Capítulo 31: Puedo resistirlo.
Dan se puso de pie mientras Mónica se sentaba en la orilla de la cama, frente a él, con una mirada llena de anticipación y deseo.
Con manos temblorosas, Mónica desabrochó el pantalón de Dan y lo bajó junto con su bóxer, revelando su miembro.
—Ohhhh, ¿qué tamaño? —exclamó Mónica, asombrada por la magnitud de su virilidad.
Dan, estaba encantado por la expresión de asombro en el rostro de Mónica.
Antes de que pudiera decir algo más, Mónica llevó su mano al miembro de Dan y lo acarició con delicade