Mundo ficciónIniciar sesiónBella
Una ola de brisa chocó en ese momento con mi cabello que tuve que terminar apartándolo de un tirón de mi cara.
—Entonces si te he colmado la paciencia, Sandro, ¿Por qué no me dejas en paz?
Negó con la cabeza y soltó una carcajada.
Me estremecí y le miré pasmada.
—¿Y dejarte ir así de fácil? —Me observó con Ironía y aprove







