Mundo ficciónIniciar sesiónGia
Carlo entrelazó su mano con la mía y me llevó bajo su brazo, empujándome contra su pecho como si quisiera protegerme de algo.
Primero, hubo silencio. Luego, y como si todo hubiese sucedido ridículamente rápido, Stella saco una pistola de donde sea que la hubiese tenido guardada y me apuntó directamente la cara. Ahogué un gemido, quedándome absolutamente pasmada, para cuando pude reaccionar, supe







