Mundo ficciónIniciar sesiónCarlo
—Estás despierto. —Susurró, ya para ese momento, estaba lo suficientemente cerca como para poder mirarla.
Había escogido una de mis chaquetas de mezclilla negra para cubrirse del frio por encima de su vestido. Me pareció demasiado tierno ver como las mangas no dejaban ver el final de sus dedos, supuse que para ella la comodidad era más primordial que la elegancia.
—No tenía sueño. &m







