Una cena para dos... 🥂
—¡Lista! —dijo Clara con una sonrisa en sus labios—. Realmente luce hermosa, señorita.
—¿De verdad, lo crees?
—¡Sí!
—Gracias por apoyarme.
—Bien, ahora iré a decirle a Sebastián que baje a cenar.
Anastasia sintió que sus mejillas se sonrojaban. Aunque aquella no era una cita, ella deseaba creer que sí lo era.
Clara salió de la habitación y se encaminó hacia la otra recámara . Apenas cruzó el pasillo, oyó las voces.
—¿Emma? —se preguntó a sí misma—. ¿Pero que hace allí?
Apresuró e