Luego que Emma se retiró de la habitación, Sebastián se apartó de y mostró distante con Anastasia.
Mientras ella aún se sentía perturbada, él contrariamente se distrajo comiendo su postre.
Aquella interrupción, había servido para que Sebastián lograra retomar el control y mantenerse a salvo de sí mismo. Sabía que si cedía nuevamente, la situación entre ellos escalaría de forma inevitable.
Aunque una parte de él, moría de ganas por besarla y tenerla entre sus brazos, la otra parte, le ped