El tiempo pareció detenerse para Anastasia.
André, también se quedó inmóvil al verla.
No esperaba encontrarla allí, en el vestíbulo de la mansión.
La última vez que había cruzado aquella puerta había sido meses atrás, cuando fue a firmar su renuncia y recibir la liquidación por los dos años que llevaba trabajando en la hacienda. Aquella mañana apenas permaneció reunido con Gisela por un par de horas en la biblioteca antes de marcharse. Y durante ese tiempo Anastasia nunca bajó.
Gisela le