Nueva York.
Días más tarde.
Owen a diario buscaba la forma de acercarse a Fiorella, pero lastimosamente su vida estaba llena de dolor, una enorme barrera impedía que ella pudiera dejar el pasado atrás.
Eran horas de la tarde, Owen se encontraba parado justo al lado de la puerta de la oficina de Fiorella, necesitaba de su ayuda y no tenía tiempo ni otra opción.
Se llenó de valor, y al mismo tiempo se preparó para recibir un rechazo más; levantó el brazo y dió unos cuantos golpes a la puerta, de