Luego de la interrupción por parte de Donato, Ivan y su gente se burlaron de sus palabras, supusieron que solo estaba alardeando de lo que no era, la fiesta continúo, trajeron mujeres de la vida alegre y pasaron una increíble noche.
Pasada la medianoche Donato y su gente estaban presentes en Trieste, todos con armas de largo alcance se preparaban para desatar una sonora balacera.
En el fuerte de Ivan los hombres estaban dispuestos a morir por su jefe, ante los primeros disparos la fiesta de Iv