A pesar de que Vittorio fue claro con sus palabras, Melissa no se daba por vencida, luego de la visita a Donato, Vittorio en su rostro mostraba esperanza.
En la sala se encontraban reunidas, Melissa, Alessia y Elizabeth, antes de que Vittorio explotara Anna se levantó para intervenir.
—Ya ha sido suficiente de castigos, estamos al borde de la destrucción, siempre estuvimos juntos y lo más lógico es que en este momento difícil debemos permanecer juntos, amor por favor escucha a nuestra hija.
V