Hanna se miró al espejo de la habitación y la espantosa imagen que vio solo le desagradó mucho más de lo que ya lo hacía el saber que estaba mintiendo. Maximiliano había sido tan bueno la noche anterior, tan dulce con ella…
El corazón de la chica pesó, esparció algo de agua fría para tratar de alejar los pensamientos y, aunque lo intentó, no fue realmente capaz de lograrlo. La mujer se concentró en todo aquel maquillaje que debía poner para disimular al menos las bolsas bajo sus ojos.
No entend