Diario de Cirius Hale
Eryon ha crecido.
Ya no es el bebé que una vez me arrancaron de los brazos. Ahora corre por los pasillos del castillo con la seguridad de quien nació para mandar, y pelea con los cachorros mayores sin miedo. Es fuerte. Terco. Tiene la mirada de su madre… y el carácter de mi sangre.
A veces lo observo desde lejos y pienso en el precio que pagamos para que siga respirando.
Y aun así, no era el único peligro.
Esta mañana, antes del amanecer, me despertaron con golpes en la pu