Linda pudo ver la duda en los ojos celestes de Jorge, podía ver como el hombre se debatía entre seguir o detenerse. ¿Pero, cómo podían detenerse? Era algo imposible después de haber conocido el paraíso... A lo mejor Jorge tenía razón y era mejor dejar las cosas hasta ahí, porque si ellos pasaban el límite sería muy incómodo y aún les quedaban 10 meses de contrato.
Linda, estaba dispuesta a apartarse, necesitaba salir de esa habitación y tomar un poco de aire, ordenar sus pensamientos y sentimie