Sasha
La oscuridad era ahora total, un abismo sin fin a nuestro alrededor. Incluso la luz de la luna, habitualmente tan fuerte, parecía disiparse bajo la presión del terror palpable. Podía sentir la presencia que nos rodeaba, creciendo a cada instante, como una bestia lista para devorarnos. El suelo temblaba a intervalos regulares, y cada vibración parecía arrastrarnos más profundamente a un infierno que nunca habríamos podido imaginar.
Las sombras se agitaban a nuestro alrededor, convirtiéndos