Sasha
La tormenta dentro de mí se intensificaba con cada instante. La energía que había despertado no dejaba de burbujear, lista para estallar en una explosión de poder incontrolable. Podía sentir la sombra crecer en mi interior, la sed de destrucción que se anunciaba cada vez más fuerte. Pero en esta oscuridad, sabía que había una salida. Una manera de controlarla.
No puedes controlarla, me advirtió la voz. Es demasiado antigua para eso.
Me quedé paralizada, el corazón latiendo con fuerza. La