Morgana
Las Sombras avanzan, un mar negro, movedizo y silencioso, envolviendo todo a su paso. Cada una de sus formas parece surgir de la nada, una existencia hecha de oscuridad pura, sin referente, sin límite. Sin embargo, no me dejo arrastrar. Al contrario, la luz en mí arde con más fuerza a cada instante. Es una energía que no había medido antes, pero que ahora parece latir en mí, más viva, más intensa. Como una promesa. Un arma definitiva.
Luciano y Dorián permanecen a mi lado, sus siluetas