Adrian
La tensión que se había instalado entre Sasha y yo solo aumentaba con cada paso que dábamos. El Guardián nos había advertido, pero aún no teníamos toda la claridad que necesitábamos. La guerra entre lobos y vampiros, así como las intrigas de la mafia, se intensificaban. Estábamos en un camino lleno de obstáculos, donde cada decisión podía desequilibrar el mundo.
Las palabras del Guardián resonaban aún en mis oídos: "El sacrificio es inevitable, pero debe hacerse con plena conciencia del