Sasha
El viento soplaba con fuerza, llevándose consigo los últimos vestigios del polvo que la batalla había dejado atrás. El aire era denso, saturado de una energía antigua, y hasta las estrellas, habitualmente tranquilas en su resplandor lejano, parecían haber cedido a una incomodidad indefinible. Un escalofrío recorrió mi piel mientras me giraba hacia Adrian, tratando de entender qué estaba sucediendo, pero mis pensamientos se ahogaban en la inmensidad de lo desconocido que nos rodeaba.
Adria