Sasha
Me permití sonreír, las lágrimas subiendo a mis ojos. Era la primera vez que me sentía plenamente viva, plenamente en control. Pero ese control tenía un precio. El mundo que conocíamos estaba cambiando, y tendríamos que adaptarnos.
Y en el fondo de mi corazón, sabía que no era el final. Solo era un comienzo.
El mundo a mi alrededor parecía haber cambiado en un abrir y cerrar de ojos. Donde la tierra había temblado bajo el poder de las tinieblas, ahora reinaba una extraña calma. El aire, p