Sasha
El mundo a mi alrededor se ha vuelto borroso, una bruma de energía palpable que me envuelve. El tiempo parece suspendido, cada segundo estirándose en una espera infinita. Siento mis manos temblar, y mi respiración se acelera. El calor del templo es abrumador, y el eco de voces antiguas resuena en mi cabeza. Nunca he estado tan cerca de la verdad, ni tan perdida.
Sasha... susurra Adrian, su tono áspero, pero suave, casi suplicante. Se acerca a mí, sus ojos llenos de una preocupación que no