Sasha
Los días siguientes son borrosos, marcados por momentos de calma después de la tormenta. El mundo parece haber ralentizado a nuestro alrededor, como si el cielo mismo contuviera el aliento a la espera de ver si íbamos a sobrevivir a este cataclismo. Pero, en cada instante, una certeza se impone en mí: esta guerra no solo ha marcado el final de la batalla. Ha marcado un punto de inflexión en nuestras vidas.
A menudo me encuentro observando a Adrian, a veces escudriñándolo desde la sombra,