Sasha
La mañana llega como una promesa incierta, rompiendo el silencio de la noche. Un rayo de luz pasa a través de las cortinas, acariciando mi rostro. Me estiro lentamente, los músculos aún adoloridos por la batalla y las noches sin dormir. Es temprano, demasiado temprano para estar completamente despierta, pero la preocupación me empuja a abrir los ojos. Hay algo en el aire, una vibración que no logro identificar.
Miro a Adrian, acostado a mi lado, su respiración calma y regular. Parece pací