— Por lo que más quieras, no te alejes de mi madre —Nathan pedía mientras guardaba las maletas en el auto.
— Esta bien...
— Si tanto te preocupa ¿Por qué no vienes con nosotros? —Mary preguntó sonriente a su hijo— Parece que no podrás dormir mientras estemos en la ciudad.
— Debo terminar de construir la casa cuanto antes —el alfa cerro el baúl del auto y camino hacia su madre— Sino con gusto los acompañaría.
— Yo cuidaré a Louisie —Malcom infló su pecho con orgullo— No hace falta que Nathan ve