El sol se posicionaba en lo alto del cielo y con ello, la guarda había llegado a su fin, Nathan observaba fijamente hacia al frente, se encontraba escondido en medio de los arbustos, esa había sido su posición durante toda la noche. Escucho un ruido proviniendo de su espalda y su rostro se giró de inmediato.
— A descansar, hombre —Erick murmuro, para dejarse caer al suelo con fuerza.
Y el lobo se relajó al ver a su amigo, cerro sus ojos y pudo sentir como sus huesos crujían, algo de lo que no