El ambiente en la discoteca era eléctrico, las luces estroboscópicas iluminaban la pista de baile mientras la música vibrante llenaba el aire. Erick, Alex y Jill ya llevaban varias cervezas, sus risas y conversaciones se mezclaban con el bullicio del lugar. Jill, con las mejillas sonrosadas por el alcohol y la euforia, se balanceaba al ritmo de la música en su sitio, sus movimientos fluidos y llenos de gracia.
De repente, sonó una canción que Jill reconoció al instante. Sus ojos brillaron y u