VÍCTOR
—¡Ya basta papá!— me estreso ante tanto grito— tampoco me trates como si fuese un niño que hace mucho deje de serlo, mi relación con Gabriela es absolutamente normal, hay gustos y disgustos como toda pareja y nada más.
—¿Realmente has dejado de ser un niño?, permíteme dudarlo— sigue y mamá le pide que me deje tranquilo.
—Pues si, soy un hombre y estoy cansado, si en algo tienes razón es que he dejado que todo el mundo opine sobre Gabriela y sobre mi y eso te incluye a ti— veo la duda