GABRIELA
—¿Cómo vamos a salir de aquí?.
Preguntó sintiendo que me tiemblan las piernas y todo el cuerpo porque aún no me creo como la vida me ha cambiado en días, me he vuelto una demente desde que conocí a este hombre que se aprieta el cinturón después de unas embestidas rápidas y calientes que me ha dado en medio del peligro.
— ¿Dónde está ella?— preguntó inevitablemente— ¿Dónde está Isabella?.
—Después de que nos dijo la verdad— se arregla la camisa y me derrito viendo sus manos grandes—