Toni con mirada severa se ofrece a llevarme al piso de mi prima Susana. María se quedará con Luis hasta que él vuelva. Subo en el coche sin despedirme. Me siento frágil, lánguida, y dañada. El silencio se interpone entre los dos mientras Toni conduce. Yo no lo rompo, pues no sabría qué decirle, aunque sé que él espera que me explique.
Al final, Toni no puede aguantar más y me lo pregunta directamente.
—Elisa, ¿qué ha pasado entre vosotros dos esta noche?
Le tengo que contestar, pues su pregunta