El día había llegado. La gran conferencia con los inversores más importantes estaba a punto de comenzar, y tanto Isabela como Natalia sabían que este encuentro decidiría mucho más que una simple alianza comercial. Era la oportunidad de demostrar quién tenía el control real en el mercado, quién estaba en condiciones de liderar la industria de los bienes raíces con mano firme. En ese salón lleno de altos ejecutivos y líderes del sector, la rivalidad entre las dos mujeres alcanzaba su punto culmin