El invierno de Norvhar había llegado con toda su furia. La nieve se acumulaba contra los muros del castillo mientras el viento aullaba como un animal herido, colándose por cada rendija y grieta de la antigua fortaleza. Liria se encontraba en sus aposentos, envuelta en pieles frente al fuego, con un libro abierto sobre su regazo que había dejado de leer hacía tiempo. Sus pensamientos vagaban lejos, hacia los últimos acontecimientos, hacia Caelan y sus miradas furtivas, hacia los secretos que par