El salón del Hotel Metropole era un océano de seda, diamantes y conversaciones susurradas en voz baja. El aire olía a perfume caro y a poder, un ecosistema donde Sofía siempre se había sentido como una pieza de fondo, la sombra que sostenía el maletín de Eric. Pero esta noche, bajo la luz de las arañas de cristal, ella era el centro del huracán.
Caminaba del brazo de Elliot, sintiendo la firmeza de su agarre en su cintura. Elliot no caminaba, colonizaba el espacio. Cada inversor que antes ignor