—¡Despierta Eun-Ji! Es hora de irnos, tenemos que salir de aquí antes de que salga el sol— La voz de Dong-Yul me despertó al tiempo en que me sacudía para obligarme a despertar.
—¿Qué hora es ?— Pregunté como si la respuesta hiciera una diferencia en lo que tenía que suceder.
—Son las cuatro de la mañana, vamos date prisa nos están esperando.
—¿Nos están esperando? ¿Quiénes? — Pregunté porque me extrañó su respuesta, yo no entendía a qué se refería.
—Ya lo sabrás, no te preocupes, todo va estar