Mi estómago se contrajo y mi pecho dolió al pensar que quizá había perdido la memoria tal y como lo había dicho el médico que podía suceder.
Toqué el timbre y la enfermera llegó junto con otro doctor que no había visto antes.
—¿Qué sucede? El doctor dijo que la operación había sido un éxito, ¿por qué no recuerda quién soy yo? — pregunté mientras la enfermera colocaba un medicamento en el suero que estaba conectado a su vena.
—No se preocupe señor Seung-Yi, es normal que se encuentre confundida,