67. La jaula del Alfa caído.
El frío del suelo de piedra se filtra a través de mi piel, penetrando hasta los huesos. El aire aquí abajo es espeso, rancio, cargado de humedad y desesperanza. No sé cuántas horas llevo encerrado. Tal vez días. Tal vez más.
Estoy encadenado a la pared como un animal rabioso. Como si fuera una bestia incapaz de razonar. Lo peor es que eso es lo que creen de mí ahora. Un Alfa caído. Un error.
Las cadenas que rodean mis muñecas y tobillos están impregnadas con algo que me debilita. No es solo pla