Por primera vez tenía miedo, temía perderla y aún más, que fuera por culpa suya, no solo la perdería a ella, sino al hijo que estaba esperando y ni siquiera lo sabía. Sus ojos estaban cargados de lágrimas, y era por la impotencia, no podía cambiar la situación que había provocado.
―¡Hijo!
Se volteó a ver a sus padres que corrían a su encuentro por el pasillo del hospital. No recordaba la última vez que había deseado tanto estar con sus padres, pero ahora los necesitaba, quería que alguien le d