Henry había salido primero del cuarto para dejarla hacer sus cosas cómodamente. Abajo se encontró con que su madre estaba organizando una mesa repleta de alimentos de desayuno, le recordaba a lo que hizo en su casa cuando llegaron sin avisar.
Su madre nunca controlaba sus emociones, las dejaba a relucir con las acciones que tomaba.
―¿Has dormido bien? ―le preguntaba ella con una sonrisa. ―Perdona que haya entrado de aquella manera en la habitación, no se me ocurrió que estarías allí, temía que