Henry había bajado a la cocina a preparar el desayuno para su esposa, era otro día más de felicidad. Había preparado jugo de naranja, yogurt con frutas, unas tostadas de aguacate, huevos fritos y sándwich de queso y tomate, acompañado de una manzana. Solo llevaba puesto unos pantalones, un sin mangas y unas chancletas, no recordaba haberse sentido tan en paz, despreocupado y feliz con su vida, estar con Emma había cambiado mucho en él.
Entró en la habitación con la bandeja del desayuno y se ace