Kate despertaba abrazada a Bastien quien, aunque tenía sus ojos cerrados, sabía que estaba despierto, sus manos acariciaban su piel suavemente haciendo que su cuerpo sintiera las chispas que solo Bastien lograba encender, el estómago de Kate gruño haciendo que Bastien sonriera.
Mi bebé tiene hambre.
Un poco – abrió los ojos y besó a Kate –
Iré por el desayuno, espérame aquí – Bastien tocó su frente para ver si tenía fiebre aún pero nada, sonrió y besó sus labios, puso su pantalón de pijama y fue