A la mañana siguiente Kate despertó y no había nadie a su lado, se dio una ducha, buscó ropa adecuada para la universidad, se puso jeans y polera, se hizo en el pelo una cola, se puso zapatillas, en su bolso echó su laptop y algunos cuadernos y bajó, no se veía nadie, la casa estaba en silencio y solitaria, fue al despacho y Bastien estaba fumando con un vaso de wiski en su mano, Lucca al ver que llegaba se puso de pie.
Buen día señorita, ¿tomó desayuno?
Buen día Lucca, no, no he tomado – Kate