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Al fin podré escapar.

Pasaron unas horas y Kate decidió obedecer a Bastien, salió a recorrer la casa, caminó por los jardines, los muros eran altos, pero notó una enredadera detrás del garaje, se extendía hasta la pared que daba al exterior, miró a su alrededor y vio que no había nadie, tomó la enredadera y revisó si la podía sostener.

—Maravilloso, esta noche escapo, Sebastián amor, iré contigo.

Pasó el día y Kate se aprontaba para escapar, sabía que debía esperar que Bastien viniera a revisarla como todas las noches, se puso pijama y se metió a la cama, como era de esperar Bastien entró, se sentó al lado de la cama, Kate quería ocultar sus nervios, pero no podía.

—¿Pasa algo?

—Nada.

Bastien suspiró y tomó su pie, sacó la curita y revisó la herida, fue al baño en busca del botiquín y puso alcohol en la herida.

—¿Ya no duele?

—No, ya no.

—Perfecto, está sanando bien, déjala sin curita para que se seque más rápido.

—Ok...

—Me voy, nos vemos mañana, princesa.

Bastien se acercó y besó su frente y salió de la habitación. Kate saltó de la cama y escuchó detrás de la puerta los pasos de Bastien como se iban alejando, escuchó la puerta cerrarse y abrió lentamente la suya, mirando que no hubiera nadie en el pasillo, rápidamente se vistió con jeans y zapatillas, salió en puntillas lo más silencioso posible, llegó al muro y empezó a escalar la enredadera hasta que llegó al otro lado, saltó y su pie herido lo resintió.

—Ay, maldición...

Corrió lo más rápido que pudo, hasta que un hombre la interceptó, le tapó la boca para que no gritara mientras otros dos se acercaban, ella aún podía ver las luces de la mansión de Bastien.

—Mira, mira, mira, la suerte de nosotros, la perrita del jefe vino justo a nuestras manos, ¿sabes la cantidad de compañeros que han muerto tratando de llevarte con el jefe?

Kate se soltó mirando a los 3 hombres que la miraban con lujuria, eso le causaba asco y repulsión.

—¿Quiénes son ustedes? ¿De qué hablan?

—Ooh, así que Bastien no te dijo nada, nosotros esperábamos el espectáculo de esa noche, pero nunca llegaste, Bastien te llevó con él antes que nuestro jefe pusiera sus manos en ti.

—¿De qué hablan?

—¿De verdad no sabes?

Un hombre la afirmó por detrás mientras otro se acercaba.

—Eres tan deliciosa, podríamos divertirnos con ella y culpar a Bastien de lo brutal que fue dejándola en ese estado.

—Y le cortamos la lengua, así nunca nos acusará, las mujeres calladas son las mejores.

Habló otro hombre que se acercaba a ella.

—Tienes razón, mmm, qué delicia.

El hombre pasó la lengua por su cuello tocando sus pechos.

—¡¡¡Suéltame, asqueroso animal!!!

Kate daba patadas para alejarlo de ella, el hombre sacó un arma apuntando a su cabeza.

—Quédate quieta, preciosura, te haré unos cariñitos y luego les tocará a mis compañeros, fue una pena perdernos su virginidad.

—¿De qué hablas, hijo de puta?

El hombre le dio una bofetada haciéndola callar.

—¡¡Cállate, zorra!!

El hombre respiró.

—Oh, está bien, seré bueno y te diré, estaba planeado un espectáculo para nosotros donde nuestros perros entrenados te violarían rompiendote, perder tu virginidad por perros es un espectáculo muy... exitante..., y luego cada uno de nosotros podríamos saborearte, yo quería romperte el culo, pagué mucho por eso, pero ese maldito de Bastien se nos adelantó, aunque no eres virgen sigues siendo deliciosa, preciosura.

—¡¡¿Qué hacen?!!

Unos hombres se acercaron.

—Ese es el paquete del jefe, no debemos tocarlo.

—Solo una probadita, dime que no se ve deliciosa.

Kate estaba asustada, en shock por lo que le había dicho el hombre, trataba de zafarse, pero eran muchos, hasta que escuchó un disparo, inmediatamente el hombre que la tenía sujeta de los hombros cayó al piso con una bala en la frente.

—¡¡MaIdita sea!! ¡Tómala, corran!

Los disparos se escuchaban por todos lados, Kate se tiró al piso tratando de esconderse mientras los hombres corrían y disparaban, un par de brazos fuertes la tomaron.

—¡¡¡Nooo, suéltameee!!!

—¡Kate, tranquila!

—Bastien…

Nunca pensó que se alegraría tanto de verlo, Bastien la abrazó.

—¿Estás bien? ¿Te hicieron algo?

Bastien acariciaba su mejilla, donde había recibido una bofetada.

—No, llegaste justo a tiempo.

Los disparos seguían mientras Bastien la protegía con su cuerpo, antes de llegar a la mansión un hombre se atravesó.

—Pásame a la muchacha, Bastien.

—Jamás, sobre mi cadáver, mis hombres vienen, es mejor que te rindas.

El hombre de traje sonreía y los apuntaba con un arma igual que Bastien a él.

—Bueno, ya que no puede ser de nuestro jefe, tampoco será tuya.

El hombre disparó contra Kate, pero Bastien fue más rápido, se atravesó recibiendo el disparo en su abdomen, pero él disparó directo a la cabeza del hombre asesinándolo en el momento.

—¡¡Aaaaaah!!! ¡¡¡Bastieeeen!!!

Bastien cayó en sus brazos, mirando sus ojos verdes solo sonreía, acarició su mejilla.

—Estás bien, eso es lo importante.

—¡¡¡¡Idiota, ¿por qué hiciste eso?!!! ¡¡¡AYUDAAAA!!!

—Shht, perdóname, Kate, perdóname por lo que te hice, mi dulce Kitty.

—¡¡¿Qué?!! ¿Cómo me llamaste?

En eso llega Lucca, con los hombres de Bastien.

—¡¡¡SEÑOOOR!!! ¡TRAIGAN AL MÉDICO!!!

Los hombres lo tomaron y lo llevaron a la habitación de huéspedes, mientras el doctor llegaba, no dejaban entrar a nadie, Lucca salió con su rostro lleno de miedo mientras Kate se paseaba nerviosa...

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