Luna
Después del desayuno, subimos a la habitación otra vez. Fui directa al armario, ya pensando en la playa. El sol afuera estaba de esa manera que quema hasta los pensamientos, y yo quería aprovechar. Empecé a sacar los bikinis del cajón, tirándolo todo en la cama.
—Estaba pensando en usar este de aquí… —dije yo, levantando uno bien pequeño, de hilo dental, bombacha minúscula, bien provocativo. —¿O es demasiado?
Me di la vuelta de espaldas a él, fingiendo indecisión, pero ya sabiendo exact