Diablo 👿
La luz del sol atravesaba la cortina con pereza, pintando la habitación con un tono dorado. Desperté despacio, los ojos aún algo pesados. Cuando giré el rostro, vi a Luna durmiendo a mi lado, toda encogida, el cabello desordenado y la respiración calmada. Hermosa hasta durmiendo.
Y entre nosotros, Benicio. Apretado en medio de la cama, con el rostro hundido en la almohada y la pierna echada sobre la mía.
Sonreí solo.
Anoche pedimos pizza, y él insistió en ver esa película de s