Diablo 👿
La calle estaba movida como siempre. El sonido de los coches, de las conversaciones cruzadas y de las notificaciones del celular dominaba el ambiente. El sol empezando a caer y la oficina aún en ritmo acelerado. Estacioné el coche frente a la casa de mi madre. Luna y yo salimos de él, me ajusté la cadena en el cuello y miré hacia el lado, donde Luna venía, caminando de esa manera provocativa que ella ni siquiera notaba.
Dos tipos que estaban en la esquina, algunos empleados nuevos, la