Luna
No sé cuánto tiempo estuve mirando ese papel. Las letras negras parecían gritarme: "positivo para embarazo". Mis manos temblaban tanto que casi dejé caer el análisis. Sentí el aire desaparecer, el corazón dispararse y, al mismo tiempo, una presión extraña en la cabeza. Bajé la cabeza y cerré los ojos, intentando respirar.
No debería ser así. No ahora. No de esta manera. No sabía ni cómo iba a decírselo al Diablo… o si quería decírselo.
El llanto vino sin que pudiera contenerlo. Ese nudo en